A partir de enero de 2011, todo aquel ciudadano de la U.E. que adquiera un Smartphone o un teléfono móvil con capacidad de transmisión de datos recibirá con su dispositivo un cargador que será igual en casi todas las grandes marcas de fabricantes de dichos dispositivos. El estándar elegido será el conector micro-USB.

Todo esto se debe a un acuerdo buscado por la Comisión Europea con los principales fabricantes. El objetivo es evitar el enorme desperdicio medioambiental y económico que produce que cada dispositivo lleve un cargador diferente.

El tener un cargador universal o mejor dicho, estandarizado, evitará problemas al consumidor al poder echar mano en cualquier momento de cualquier cargador de dispositivos sabiendo que será compatible.

Esto también provocará beneficios económicos y medioambientales  al reducirse el numero de cargadores fabricados, y por tanto los perjuicios medioambientales que estos componentes provocan al final de su vida útil. ¿Quién no tiene un cajón con varios cargadores, ya inservibles por haber cambiado de móvil?, pues con la nueva medida se busca evitar esto y reducir la problemática medioambiental que producen estos dispositivos, cuyo reciclaje resulta delicado como con cualquier componente electrónico.

Esto daría libertad a los fabricantes para vender packs de terminales  sin el cargador, ya que nuestro antiguo cargador seria todavía útil para nuestro nuevo dispositivo, con el consecuente ahorro que esto produciría.

Los cargadores podrían venderse junto con el dispositivo o por separado, a voluntad, ya que cualquier fabricante podría ofrecerlos al ser estándar.

En definitiva, una buena noticia ver que desde la Comisión Europea  se busca la racionalización en la producción, la protección del medioambiente y la comodidad del consumidor.